Hablemos de citología

La examinación citológica es una aproximación al diagnóstico, nos permite tomar decisiones sobre el tratamiento oportuno de nuestros pacientes.


Valorar procesos inflamatorios y sus componentes celulares, reconocer células atípicas o neoplásicas e identificar la presencia de microorganismos puede ser de gran ayuda en la clínica diaria. Las citologías pueden evaluarse a partir de muestras de todos los tejidos y fluidos intracavitarios. Por ejemplo, muestras de líquido pericárdico, médula ósea, procesos neoplásicos, recidivas y todo tipo de proceso inflamatorio, incluyendo los inmunomediados.


El éxito del diagnóstico se basa en la calidad de la muestra a evaluar, es decir, un preparado citológico con suficiente celularidad viable. Para esto, determinar el proceso patológico y elegir el tipo de muestreo correspondiente es clave.

§

Hablemos de citología

§

Se pueden tomar muestras por punción con aguja fina, con o sin aspiración, de lesiones tumorales o cuando existe acumulación de fluidos intersticiales o en cavidad. Las improntas son ampliamente utilizadas a partir de tejido biopsiado o de lesiones superficiales firmes. Los hisopados se toman de cualquier orificio o lesión cavitaria.
La extensión de la muestra sobre el portaobjetos también es importante, presionar lo suficiente para formar una monocapa sin lesionar a las células.

Cuando la celularidad de la muestra es insuficiente o los hallazgos no sugieren un proceso patológico específico se consideran no diagnósticas. Para evitar que este sea el resultado de la muestra enviada, se debe realizar una buena toma de muestra. Si no sabes cómo realizarla o piensas que se deben tener consideraciones especiales, comunícate con nosotros.